Las guerras comerciales están reemplazando a los conflictos bélicos de antaño. La influencia económica se ha convertido en la fuerza dominante en nuestro mundo hiperconectado, donde las decisiones arancelarias pueden tener repercusiones globales.
Las siguientes perspectivas sobre aranceles, impuestos e inversiones son proporcionadas por los especialistas financieros de Grupo THR, Hugo Muñoz y Tomás Ruz, quienes analizan las implicaciones de esta guerra comercial para los negocios chilenos y las oportunidades que podrían surgir en este contexto.
¿Cómo impacta la imposición de nuevos aranceles a Chile?
Chile no enfrenta un impacto inmediato por los nuevos aranceles impuestos por la administración del presidente Trump, ya que productos como el cobre y el litio no están sujetos al 10% adicional. Sin embargo, el principal riesgo será: una posible recesión global y la inestabilidad en los mercados financieros internacionales.
¿Quién será el ganador en la guerra arancelaria?
Es prematuro determinar el ganador final en esta guerra comercial entre EE.UU. y China. Los primeros afectados son consumidores y empresas que deberán absorber los mayores costos de productos importados.
Los aumentos en aranceles no representan mayores utilidades para las empresas exportadoras, y existe incertidumbre sobre cómo estos ingresos adicionales beneficiarán a los países que implementan tales medidas.
Esta situación ha generado desinformación y especulación. Por ejemplo, circulan rumores infundados sobre que los iPhone en Chile costarían más de $3 millones cada uno, ignorando que estos dispositivos se importan desde países como China o India, con los cuales Chile mantiene tratados comerciales bilaterales que mitigan el impacto de los aranceles globales.
¿Qué oportunidades hay en un escenario económico como el de hoy?
Como dicen algunos grandes inversionistas, en épocas de crisis económicas es el momento de derrochar y en apogeos económicos se debe ahorrar.
Claramente, las empresas Chinas tendrán que buscar nuevos mercados, eso puede abrir puertas para inversiones en países como Chile y desarrollar nuevas demandas. Es el momento para que los empresarios chilenos salgan a buscar capitales y productos con mejores precios.
EN DEFINITIVA, La economía global funciona bajo el principio de «suma cero»: cuando alguien deja de obtener beneficios, otro aprovecha esa oportunidad. Los negocios chilenos que comprendan la dinámica de estos cambios en impuestos y aranceles podrán posicionarse para capitalizar las nuevas oportunidades que surjan de esta reconfiguración comercial internacional.

