Cómo funciona el mercado, cuánto mueve y por qué está creciendo
El leasing comenzó a tomar forma en Chile durante los años setenta, cuando surgieron las primeras operaciones vinculadas al financiamiento de maquinaria y transporte. Con el tiempo se integró a la banca y luego se abrió paso a empresas independientes.
Inicialmente existió una tendencia sostenida hacia modelos no bancarios que operan con evaluaciones más rápidas y estructuras flexibles, lo que permitió que PYMEs y empresas medianas accedieran a activos productivos sin depender del crédito tradicional. Actualmente la oferta de este tipo de leasing, fuera de la banca, a disminuido enormemente, por distintos motivos, lo cual ha menguado la capacidad instalada de diversidad de propuestas de financiamiento de activos de capital.
Qué mueve el mercado del leasing en Chile
La banca sigue siendo la base del volumen total, lo que permite dimensionar la actividad completa. La cartera de leasing del sistema bancario superó los 8,2 billones de pesos en 2024. Ese nivel representa cerca del 6% de la cartera comercial y conteniendo hoy más de doscientos mil bienes en uso bajo contratos de leasing vigentes.
El segmento no bancario y su rol
Las empresas de leasing no bancario ofrecen una gran ventaja; acceso más rápido y evaluación más centrada en el activo. Para negocios con ciclos irregulares o sectores más volátiles, ese rasgo marca la diferencia. La maquinaria agrícola, equipos industriales, camiones, retroexcavadoras y activos tecnológicos forman parte del portafolio más frecuente.
El leasing abre espacio para empresas que quieren trabajar con activos modernos sin endeudarse en créditos clásicos. Además, permite ordenar flujos operativos con cuotas predecibles y una eventual compra del bien al final del contrato. Y lo más importante es que tiene beneficios tributarios, al poder llevar la cuota completa a gastos, rebajando la base imponible tributable. Los usuarios más frecuentes de esta herramienta financiera son la industria del transporte, construcción, manufacturera, minería y servicios.
Por qué debería crecer la industria del leasing
El leasing mobiliario gana fuerza en contextos de inversión moderada. Las empresas buscan renovar activos sin sacrificar liquidez. Aparece un incentivo potente para diversificar financiamiento y reducir exposición a deuda tradicional. También pesa la expansión de maquinaria especializada en energía, automatización y eficiencia, que impulsa nuevos ciclos de inversión.
La industria tiene terreno fértil mientras las empresas mantengan planes de renovación, digitalización y ampliación productiva. El leasing no bancario entra como herramienta táctica cuando la banca se vuelve más estricta o lenta.
Oportunidades para 2025
El leasing de activos mobiliarios puede tomar más fuerza en sectores que enfrentan ciclos de inversión largos de construcción, transporte especializado, energía y minería. El interés por equipos eléctricos y maquinaria eficiente abre nuevas líneas de negocio.
La industria no bancaria tiene una ventaja natural, que es la agilidad. Siempre y cuando, puedan lograr y mantener estructuras claras, modelos de riesgo sólidos y acceso sencillo, les permitirá capturar una parte mayor del mercado durante los próximos años.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es un leasing de activos mobiliarios? Es un contrato donde una empresa utiliza un bien productivo, como; maquinaria, vehículos o equipos, a cambio de pagar cuotas periódicas, con la posibilidad de comprarlo al final del contrato.
¿En qué se diferencia del leasing bancario? El modelo no bancario opera con evaluaciones más breves y contratos flexibles. La banca trabaja con procesos más rígidos y analiza historiales más largos.
¿Qué activos se pueden financiar? Maquinaria industrial, equipos agrícolas, camiones, retroexcavadoras, grúas horquilla, tecnología y flotas de trabajo.
¿Quiénes lo usan con mayor frecuencia? Empresas de transporte, construcción, manufactura, minería, agricultura y servicios.
¿Cuánto tarda la aprobación? Depende del activo, pero en general los oferentes no bancarios operan con tiempos más breves que la banca tradicional.
¿Se registra como deuda? Sí. El bien se reconoce como activo y genera un pasivo asociado al contrato.
¿Existe opción de compra al finalizar? Sí. La mayoría de los contratos permiten adquirir el bien por un valor residual, que casi siempre es equivalente a una cuota más mensual.

