En tres semanas, el precio internacional del diésel subió 60% y el de la gasolina 30%. El detonante: la escalada del conflicto en Medio Oriente y su impacto directo sobre el mercado del crudo, con el Brent superando los US$110 por barril.
Durante esas tres semanas, el consumidor chileno casi no percibió el shock. El MEPCO absorbió la diferencia: las bencinas subieron apenas $26 por semana mientras el Estado acumulaba un gasto de US$220 millones en contención. Pero el diésel no afecta solo al surtidor. El 98% de la carga en Chile se mueve en camión. Cuando el diésel sube $580 por litro, el costo de flete se traslada a alimentos, materiales de construcción, insumos industriales y bienes de consumo. Los transportistas de carga estiman alzas de hasta 25% en logística. En minería, donde se concentra el 75% del consumo industrial de diésel, los contratistas medianos enfrentan compresión directa de márgenes.
El MEPCO, diseñado para amortiguar ese tipo de sacudones, opera ajustando el impuesto específico a los combustibles. Cuando el precio internacional sube, el impuesto baja, y viceversa. Ese colchón tiene un costo fiscal. Y a los niveles actuales del petróleo, ese costo alcanzó los US$140 millones semanales, según el Ministerio de Hacienda.
El lunes 23 de marzo, el Gobierno publicó un decreto que modifica uno de los parámetros del mecanismo: el precio de paridad de importación (la referencia teórica de cuánto costaría traer el combustible desde el extranjero) ahora se calcula promediando cuatro semanas de precios internacionales, en lugar de dos. Un promedio más amplio suaviza las variaciones. Las alzas se reflejan más lento. Las bajas, también.
Shock bencinero
Porque el ajuste a la fórmula es solo una parte de la decisión. La otra, más de fondo, es que el Estado dejó de absorber la totalidad de la diferencia entre el precio internacional y el precio local. El objetivo fue reducir el nivel de contención del MEPCO, permitiendo que las variaciones internacionales se traspasen de forma más directa al precio local. El resultado concreto: desde el jueves 26 de marzo, la gasolina de 93 octanos sube $370 por litro y el diésel $580.
Sin el cambio de fórmula, el alza habría sido mayor. Las cuatro semanas de promedio actúan como amortiguador parcial. Pero el movimiento de fondo apunta en otra dirección: traspasar al consumidor una proporción más alta del costo real del combustible, en un contexto donde el gasto fiscal ya no sostiene la brecha.

El alza del diésel golpea especialmente a quienes viven del volante, porque el combustible representa entre el 30% y el 40% de sus costos operativos. Un alza de $580 por litro en el diésel comprime directamente su margen de ingreso diario, sin posibilidad de traspasar ese costo al pasajero de forma inmediata. Son trabajadores independientes, con flotas envejecidas y acceso limitado a crédito. El Gobierno lo identificó como uno de los sectores más expuestos.
Entre las medidas anunciadas por el Gobierno, se incluye una línea de financiamiento preferencial a través de BancoEstado para que taxistas y colectiveros renueven sus vehículos por unidades eléctricas.
Grupo THR ya opera en ese espacio. Cuenta con soluciones de financiamiento automotriz activas para conductores que buscan migrar a electromovilidad.
Trabajamos con transportistas que ya están haciendo ese cálculo. Nuestro rol es que el acceso al financiamiento no sea la barrera.
Fuentes:
- BioBioChile: Gobierno cambia parámetro del MEPCO
- Diario Financiero: Hacienda inicia cambios de parámetros al Mepco
- Emol: Qué implicancias tiene el primer decreto de Hacienda por Mepco
- Reporte Minero: Fuerte alza de gasolinas y diésel en Chile
- Cooperativa: Hacienda fijó en cuatro semanas el cálculo del precio de paridad
Definiciones
Solo el tiempo dirá si la decisión de liberar el MEPCO por parte del gobierno de turno fue la más adecuada.
Todos estamos conscientes que acelerará la inflación, que de igual forma se esperaba que llegara por los efectos de la guerra en medio oriente. Aunque financieramente siempre es mejor ahorrares un peso ($) hoy, que mañana.
Muchos opinan que deberían haber esperado y que para mientras el gobierno asumiera un mayor endeudamiento, con el fin de dar señales de apoyo a la economía y no dejarla a su suerte, independiente que el gobierno anterior haya dejado muy endeudado al estado y con muy poca caja liquida. Pero parece que este gobierno no tiene miedo en hacer las cosas, aunque duelan y no sean populares.
A nivel mundial, los efectos también se sienten, y hay muchas voces que anuncian una posible recesión mundial. La cual técnicamente es posible, el mundo hoy todavía funciona con la combustión, dependiente del petróleo y sus derivados. Si esa fuente de energía no está disponible, su precio sube, haciendo subir los costos de producción de casi todos los productos y servicios básicos.
Esperemos que la guerra de EE. UU. / Isarel contra Irán, tenga un término rápido, sino todo el mundo la sentirá y sin estar involucrada en ella.

